viernes, 29 de julio de 2016

Galette de ciruelas y lima

Galette vegana de ciruelas y lima




Ya tenía ganas de publicar una receta dulce, y además deliciosa, como la que os traigo hoy. Y, es que llevaba mucho tiempo queriendo preparar otra galette con frutas de temporada, ya que habían pasado bastantes años ya desde la última que os mostré (buenísima también, por cierto! jeje). La podeis ver en: Galette vegana de pera.

Esta vez, he variado un poco la receta anterior, para así obtener una tarta aún más saludable. Para ésta he contado con harina de espelta integral, aceite de coco (de 1ª presión en frío) y ciruelas ecológicas (de puntdesabor.com).

Os animo a prepararla ya que es una tarta muy sencilla de realizar. Además, puedes variar el relleno acorde a la fruta de temporada que tengas en ese momento: albaricoques, frutos rojos (fresas, arándanos, frambuesas, grosellas), manzana, melocotón, etc.

Os aseguro que no dejará indiferente a nadie, con ese sabor dulce pero al mismo tiempo ácido y refrescante por la lima; y... ¡con ese color tan llamativo!.

A la hora de degustarla, podéis servirla con un poco de sirope de ágave por encima (si os gusta más dulce) o con una bolita de helado vegano casero (de coco, vainilla, almendra...) o incluso con un poquito de nata vegetal endulzada.

Bueno, finalmente me despido hasta septiembre, pues como tod@s vosotr@s, yo también necesito unas vacaciones de desconexión para relajarme y disfrutar de mi familia, y... ¡así volver con más recetas nuevas y nuevos proyectos!

Que paséis un buenísimo verano. Y... ¡que seáis muy felices y disfrutéis cada día!



 PD: ¡Ana Caroline, esta receta te la dedico! ;)


Galette vegana de ciruelas y lima


Galette vegana

Galette de ciruelas y lima



INGREDIENTES (Para 4-6 personas)

Para la masa:
250 gr de harina de espelta integral (o trigo común, kamut,...)
1 pizca de sal marina / rosa del Himalaya
1/2 cucharadita de azúcar moreno integral
5 cucharadas de aceite de coco (de 1ª presión en frío)
5-6 cucharadas de agua muy fría
Para el relleno:
10-12 ciruelas (depende del tamaño)
1 lima
2-3 cucharadas de azúcar moreno integral o azúcar de coco
1 cucharada de almendras molidas o a láminas



ELABORACIÓN

Necesitamos que el aceite de coco esté sólido, por lo que lo puedes poner con antelación en la nevera para que se solidifique.
Coloca la harina de espelta junto con la pizca de sal y el azúcar en un bol. Remueve bien. a continuación, incorpora las cucharadas de aceite de coco y el agua muy fría. Comienza a mezclar con la mano hasta obtener una bola de masa. Envuelve en papel film y deja reposar unos 30 minutos o más en la nevera (esto se hace para que la masa se enducezca y se mantenga unida, resultando así más fácil de manejar).
Mientras, prepara el relleno...
Limpia las ciruelas y córtalas a trozos grandes (no es necesario pelarlas), intentando que todas tengan más o menos el mismo tamaño. Colócalas en un bol y añade la piel (bien limpia!) de la lima rallada. Exprime la lima por encima de nuestro relleno. 
Añade también las 2 o 3 cucharadas de azúcar integral y remueve bien para que se integren todos los sabores.

Saca la masa del frigorífico y colócala sobre una papel vegetal apto para el horno. Con la ayuda de un rodillo, ves aplastándola y extendiéndola hasta obtener un grosor de entre 3-4 mm. Vierte con cuidado nuestro relleno en el centro de la masa (verás que ha soltado jugo, añádelo también).
Dobla los bordes de la masa sobre el relleno, ayudándote del papel, y espolvorea por encima con azúcar moreno y las almendras molidas o laminadas.

Introduce en el horno a media altura, precalentado a 180ºC, y hornea durante 35-45 minutos hasta que se dore y se cueza la fruta. Cuando esté, sácala y deja que se enfríe.

Puedes servirla, como te he dicho arriba en la cabecera del post, con un poco de helado vegano casero (de coco, vainilla, almendra...) o sirope de ágave por encima o nata vegetal endulzada.




Galette vegana de ciruelas y lima

lunes, 18 de julio de 2016

Crema fría de zanahoria, pepino, aguacate y almendras [Raw Food]

Crema fría y cruda de zanahoria, pepino, aguacate y almendras [Raw Food]






Sé que ando un poco desaparecida por el blog, pero much@s de vosotr@s ya sabréis que cuando comienzan las vacaciones escolares poco tiempo nos queda para nosotr@s.

Así es como Little-Veggie y yo pasamos todo el día juntos, en la playa, jugando a las construcciones, yendo en bici, en el campo, buscando 'tesoros' naturales, inventando historias, comiendo helados (¡saludables!) y viviendo al máximo el verano. Es por ello que no dispongo del tiempo necesario para elaborar recetas en condiciones para vosotr@s y menos aún para publicarlas (sí, lo admito, no soy una SuperWoman).

Lo que sí que me gustaría (y lo voy a intentar) es preparar un par de recetas antes de Agosto para así compartirla con vosotr@s, ya que el próximo mes sí que me lo tomaré como vacaciones oficiales. Bueno, a lo mejor publicaré algún momento, receta o lugar especial que vivamos esos días en la cuenta de Instagram y Facebook.

Así que, después de este rollo a modo de disculpas, os traigo una receta muy fresquita y nutritiva para estos días. Es una sopa fría cruda o gazpacho que destaca por sus ingredientes como el aguacate, la zanahoria y las almendras.

Es muy nutritiva (por las grasas saludables y proteínas de las almendras y aguacate) y depurativa/alcalinizante (gracias al pepino, al apio y al limón). Rica en vitaminas y minerales este gazpacho o sopa no dejará indiferente a nadie, y seguro que os refrescará estos días de verano.

 


Crema fría y cruda de zanahoria, pepino, aguacate y almendras [Raw Food]

Blog cocina vegana

Crema fría de zanahoria, pepino, aguacate y almendras [Raw Food]



INGREDIENTES (Para 2-3 personas)

3-4 zanahorias
1/2 aguacate
1-2 ramitas de apio
1-2 pepinos
1 puñado de almendras crudas
1 diente de ajo
Agua fría
Sal marina / del Himalaya
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva (de 1ª presión en frío)
1 cucharadita de vinagre de manzana
2 cucharaditas de zumo de limón

Para acompañar por encima: 
1 tomate
1/2 aguacate
Sal marina / del Himalaya
Pimienta negra recién molida
1/2 cucharadita aceite de oliva (de 1ª presión en frío)
1/2 cucharadita aceite de sésamo (de 1ª presión en frío) [OPCIONAL]
1 cucharada de zumo de limón

Gomasio o semillas trituradas.




ELABORACIÓN

Sumerge las almendras en agua fría para así activar encimáticamente las semillas. Déjalas así unas 4 horas. Después de este tiempo, podrás retirarles el pellejo o piel marrón que las recubre sin problemas.

Pela el diente de ajo y el aguacate (reserva medio para después). Limpia muy bien y trocea todas las verduras y hortalizas. Coloca todos los ingredientes en la batidora y tritura hasta obtener una crema bien fina. Añade al gusto el agua fría hasta obtener la textura que más te guste. Refrigera en la nevera.

Para preparar el  'topping' o acompañamiento, pica muy bien los ingredientes añade las especias, el zumo de limón y los aceites.

Sirve la crema muy fría y coloca por encima un poco de nuestro acompañamiento. Espolvorea una pizca de gomasio o semillas trituradas.

¡Que la disfrutes!


NOTA

Si prefieres una textura más fina puedes pasarla por un colador.



Crema fría y cruda de zanahoria, pepino, aguacate y almendras [Raw Food]

jueves, 2 de junio de 2016

Risotto de espinacas, albahaca y calabacín [¡Arroz verde!]

Risotto vegano de espinacas, albahaca y calabacín

 


Hoy es el cumpleaños de mi medio calabacín, naranja o alma gemela (¡FELICIDADES AMOR!), así que voy a aprovechar que uno de sus platos favoritos es el risotto para prepararle uno sorprendente.

Y digo 'sorprendente' tanto por el color verde intenso (que no dejará indiferente a nadie) como por su sabor suave y fresco (¡sabe a primavera!).

Así que, aprovechando que estamos en temporada de calabacín y de espinacas, no me he podido resistir a preparar este plato que los combina perfectamente.

Y, por último, aprovecho para recordaros que siempre que podáis, compréis alimentos ecológicos, de temporada y a poder ser de Km 0 (de proximidad) para así, además de evitar ingerir pesticidas y tóxicos en nuestro organismo, ayudemos al comercio y agricultura local y, por supuesto, al medio ambiente.

Mis frutas y verduras de esta semana son de la cesta ecológica de PuntdeSabor.com. Un lugar donde además de tener productos ecológicos de la huerta de Valencia de la máxima calidad, se evitan los intermediarios entre l@s agricultores/as valencian@s y l@s clientes, ajustando al máximo los precios. ¡Os lo recomiendo si vivís cerca de Valencia!

¡Espero que disfrutéis este arroz!
(Muchos se sorprenderían de ver a un niño de 3 años deborar este plato tan VERDE, pero definitivamente... ¡a Little-Veggie le encantó! jeje).


Risotto vegano de espinacas, albahaca y calabacín

Risotto vegano de espinacas, albahaca y calabacín



 Blog recetas veganas

Risotto de espinacas, albahaca y calabacín [¡Arroz verde!]



INGREDIENTES (Para 3 personas):

200 gr. de arroz blanco (de grano redondo)
1 diente de ajo grande (o 2 pequeños)
1 cebolla
Un manojo de espinacas frescas
Un manojo de albahaca fresca
1/2 calabacín
1/2 copita de vino blanco (un chorrete aprox.)
Caldo de verduras (el doble de cantidad que de arroz)
Pimienta negra recién molida
Sal del Himalaya/marina
2 cucharadas de aceite de oliva (de 1ª presión en frío)

Para el aderezo final:
Un puñado de semillas de calabaza (también queda muy bien con piñones)
1 cucharada de levadura de cerveza
Pizca de sal del Himalaya o marina

Unas láminas de calabacín


ELABORACIÓN

Pon a calentar en un cazo el caldo de verduras.

Limpia muy bien las espinacas y la albahaca. Pela el diente de ajo y si es muy grande, pártelo por la mitad para utilizar cada una de sus partes independientemente.

Lamina una de las mitades del ajo y dora en una sartén con 1 cucharada de aceite de oliva caliente. Añade seguidamente las espinacas troceadas y bien secas. Saltea un par de minutos y añade las hojas de albahaca. Salpimienta y saltea un minuto más. Saca del fuego.
En un vaso de batidora, añade el salteado de espinacas, albahaca y ajo junto con un poco del caldo de verduras. Tritura todo el conjunto hasta obtener una salsa líquida bien homogénea. Reserva.

Pica la otra mitad del diente de ajo junto con la cebolla. Ponlo a pochar a fuego medio-bajo en una cazuela honda con 1 cucharada de aceite de oliva. Salpimienta.

Cuando la cebolla comience a adquirir un leve tono dorado añade el arroz, removiendo durante un par de minutos para que se haga uniformemente. Vierte la media copita de vino blanco y deja reducir para que se evapore el alcohol.
Ahora es el momento de cubrir con un poco de caldo bien caliente. Añade también la salsa verde de espinacas, albahaca y ajo que hemos reservado anteriormente y el medio calabacín troceado. Cocina a fuego lento.

A medida que el arroz vaya absorbiendo el caldo, deberás ir añadiéndole más en varias tandas. No te olvides de remover a menudo para ayudar a que el arroz libere el almidón y así obtener un arroz bien cremoso, característica primordial de un buen risotto. En unos 15-18 minutos lo tendrás ya hecho.

Para decorar y enriquecer aún más el plato, dora en una sartén con un poco de aceite unas láminas de calabacín.
También tritura en una picadora/procesadora las semillas de calabaza junto con la levadura de cerveza y la sal.

Sirve el arroz bien caliente en el plato bien. Añade las láminas de calabacín dorado por encima y espolvorea con un poco de nuestro 'parmesano vegano' de semillas de calabaza.

Disfruta...



Risotto vegano de espinacas, albahaca y calabacín

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