3/10/18

Vichyssoise de manzana con garbanzos horneados, boniato y pesto

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Vichyssoise de manzana con garbanzos horneados, boniato y pesto



Hace tres días que entramos en la estación de otoño, donde los largos días de verano quedaron atrás. Pero es ahora, en el equinoccio de otoño cuando la luz posee una calidez y belleza que para mí es de las más espectaculares del año. Los rayos de sol por la tarde se convierten en haces de luz anaranjados, que dotan a ese momento de un aura mágica.


Y, es en esta época cuando las tonalidades otoñales explotan allá donde mires: en las hojas de los árboles caídas, en la luz del sol, en los boniatos y calabazas, los caquis y las manzanas... La naturaleza nos envía mensajes (y nos proporciona alimentos de temporada) para que, inconscientemente, nuestro cuerpo y mente se vaya preparando para el frío invierno que en unos meses llegará (en algún momento).

28/9/18

Pesto tradicional albahaca (Genovés)

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Pesto albahaca / Pesto genovés vegano




Si tuviera que escoger una salsa, me quedaría sin dudarlo con el pesto de albahaca (o genovés). Su aroma y su sabor me embriaga y, no hay semana en que no prepare un bote de esta maravilla verde. Es muy buena idea tener un bote en la nevera, aguanta muy bien (si está cubierta de aceite de oliva), y el uso que le puedes dar es infinito. Con pasta, arroces, cremas, bocadillos, wraps, para dippear, en el buddha bowl, con lasaña, pizza... además, es muy sencilla de preparar.


A Little-Veggie le encanta y cuando no se lleva fruta natural para almorzar al cole, le pongo un trozo de bocadillo de pan integral con hummus y pesto (¡es su combinación favorita! ;P).


24/9/18

Granola de chocolate casera

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Granola de chocolate casera



Entre semana me levanto temprano. Mientras que Little-Veggie y N. duermen, yo aprovecho para estirar, en la oscuridad, mis músculos aún dormidos en mi práctica de yoga. Es mi momento, es mi tiempo que me dedico para escucharme, para mantener el cuerpo bien lubricado y la mente en calma (y evitar que la artritis haga mella en el próximo brote).


Son las 7:00 y ya he terminado de estirarme, flexionarme, torsionarme... y ahora le toca a la mente. Me siento, cierro los ojos y comienzo mi meditación poniendo atención a cada respiración, sin cuestionarme cada pensamiento que aparece, y cuando lo hace, entonces lo miro, sonrío y lo dejo ir.


Cuando ya estoy finalizando, comienzo a oír ruídos por el dormitorio... N. se está levantando ya...


Cuando aparece, me mira y me envuelve en un abrazo acompañado de un beso. Me susurra unas palabras y se va a la cocina.